Recomendaciones genéricas

Siempre es recomendable:

Efectuar una evaluación cualitativa de las fuentes de contaminación atmosférica exterior e interior que afectan al interior del edificio y de las posibilidades de paliar sus efectos:

- precisar si el edificio está ubicado en la proximidad de alguna industria, particularmente a sotavento de los vientos predominantes en el territorio, adonde son vertidos los residuales atmosféricos, en otras palabras valorar si la ubicación estaría afectada por el radio de protección sanitaria de alguna industria o industrias.

- Asimismo evaluar si las emanaciones del tránsito por su proximidad o intensidad afectan al edificio. En general, a partir de la climatología del lugar, considerar a grosso modo el potencial de contaminación de la región (frecuencia de inversiones de temperatura o vientos débiles).También valorar si del área alrededor del edificio pueden penetrar vectores portadores de bioaerosoles.

Precisar las fuentes de contaminantes aéreos interiores del edificio y la capacidad del sistema de ventilación vigente para dispersar los contaminantes importados o generados. Incluir los materiales de construcción y acabados, el mobiliario y equipamiento, la presencia de animales y humanos, evaluar los hábitos tóxicos (tabaquismo). Considerar las fuentes posibles de alergenos e irritantes. La probabilidad de contagio microbiano o viral.

Sugerir medidas de control por parte de los residentes y la comunidad.

A nivel de usuario, se recomienda planificar las rutas habituales por las vías de menor tráfico, especialmente si se pertence a los grupos de población más sensible como ancianos, niños, etc. Por ejemplo, planificar la ruta hacia el colegio evitando las calles con más intensidad de tráfico, omitiendo así las calles con más contaminación.

A continuación se propone una serie de recomendaciones tanto para edificios nuevos como existentes:

 

EDIFICIOS DE NUEVA CONSTRUCCIÓN

Ubicación del edificio

Verificar que no haya cerca fuentes puntuales de contaminación exterior procedente del aire o del suelo (actividades industriales, vertederos, etc. (gases, sustancias químicas, olores...).

Tener en cuenta el uso del solar, ya que en el caso de zonas verdes, por ejemplo, el suelo es fuente de hongos y ocasionalmente puede ser emisor de olores a compost, así como de productos químicos usados como plaguicidas.

En el diseño de los edificios hay que orientar las ventanas y los sistemas de admisión de aire exterior de forma que no recojan vientos dominantes contaminados. Deben estar alejadas de focos de contaminación, así como de zonas ajardinadas y de torres de refrigeración cercanas. No deben estar próximas a cuartos de basuras o residuos y a almacenes de productos químicos.

En edificios de uso público: Dependiendo del tipo de calidad del aire exterior del edificio (ODA) y las exigencias de calidad de aire interior que debamos cumplir en función del tipo de edificio de que se trate (hospital, oficina, cines, garajes...), se dispondrá de un equipamiento específico de purificación del aire, conforme al Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). (Marta Morales, Blanco Acevedo, & García Nieto, 2010)

Distribución de espacios

Separar y aislar espacios contaminantes (baños, cocinas, garajes, salas de máquinas, etc) de las estancias habitadas.

Tener en cuenta los vientos dominantes y los flujos de aire en los espacios interiores del edificio para favorecer la ventilación natural.

Facilitar la ventilación natural cruzada.

Considerar la dimensión de los patios interiores, para garantizar un flujo de aire adecuado.

Instalaciones e infraestructuras del edificio

Plenums: El uso de plenums dificulta los tratamientos de higienización. Los falsos techos usados como plenum de conducción de aire son difíciles de higienizar ya que existen multitud de elementos eléctricos, bandejas de cableados, luminarias, etc., y los materiales constitutivos del propio falso techo o el material aislante, suelen ser fuente de fibras de vidrio o celulosa, que pueden afectar negativamente a la calidad del aire del edificio.
Evitar el uso de plenums (espacio situado entre un forjado y un techo suspendido o un suelo elevado) para distribución de aire. Cuando se utilicen deben cumplir las instrucciones técnicas del RITE. Si se usan salas de máquinas como plenum de mezcla de aire, las uniones entre pared y suelo serán redondeadas para facilitar su limpieza evitando la acumulación de microorganismos e insectos. Las paredes de tales salas serán preferiblemente impermeables y no porosas y los puntos de desagüe, si existen, deben estar cerrados herméticamente y abrirse únicamente cuando sea necesario evacuar agua.

Humidificación: Pueden suponer un importante problema higiénico si no se realiza un mantenimiento exhaustivo, ya que la humedad es un factor potenciador de contaminación microbiana, fúngica y de ácaros. Debe estudiarse la idoneidad y necesidad de instalar humidificación en los sistemas de climatización. El agua que se emplee para la humectación deberá tener calidad sanitaria.
La humidificación por pulverización, está totalmente desaconsejada, ya que se ha probado su relación con diversos episodios de la denominada fiebre del humidificador o de Pontiac, por riesgos elevados si el agua de aporte se encontrase contaminada con bacterias de la especie Legionella.
Disponer de espacio suficiente en todos los elementos del sistema de tratamiento de aire (unidades de tratamiento de aire, plenum, sistemas de conductos) para permitir un mantenimiento higiénico adecuado. El acceso a los diferentes elementos facilita las labores de inspección y mantenimiento, ya que durante la vida útil de la instalación se ensucia y requiere de una limpieza física para retirar los depósitos acumulados.

Control de la humedad:

- Aislar adecuadamente la envolvente térmica del edificio, especialmente los puentes térmicos.

- Instalar sistemas de ventilación con regulación del caudal de aire en función de la humedad interior para evitar la acumulación de vapor de agua.

- En el caso de climas húmedos, puede ser necesaria la instalación de deshumidificadores para reducir la humedad del aire de renovación y conservar una humedad interior entre el 45% y el 60%.

Ventilación y/o acondicionamiento del aire:

- Instalar sistemas de ventilación específicos según el tipo de local: con sistema de purificación o filtración y el aporte de aire o renovación necesarios conforme al RITE.

- En el caso que se instalen instalaciones de acondicionamiento del aire, se debe realizar un adecuado mantenimiento de las mismas conforme se indica en el RITE. Debe revisarse aspectos como aportes, renovación, recirculación, humidificación, filtros, limpieza, etc.

- Proteger las unidades de tratamiento de aire ubicadas a la intemperie frente a la lluvia y la radiación solar, ya que las uniones entre chapas no siempre son estancas y es posible la infiltración de agua al interior.

- Preservar también las tomas de aire exterior de la acción de la lluvia y de la radiación solar que deteriora los materiales de éstas.

- Evitar en lo posible disponer superficies horizontales junto a las tomas de aire exterior, ya que pueden ser superficies de acumulación de agua de lluvia favorecedora del crecimiento microbiano, o acumularse excretas y plumas debido a pájaros que se posen sobre ellas, con riesgo de presencia de ácaros y otros contaminantes.

Instalaciones de agua: Se deben diseñar conforme a legislación vigente higiénico-sanitaria para la prevención y control de la legionelosis y se deberá realizar un mantenimiento adecuado de las mismas.

Otras instalaciones (cuarto de basuras o conductos de recogida de residuos urbanos, depósitos de combustibles, instalaciones de transporte vertical y comunicación entre plantas, zonas de aparcamiento y almacenes o salas de usos especiales, etc.):

- Tenerlas en cuenta a la hora de diseñar los sistemas de ventilación y acondicionmaiento del aire ya que pueden emitir contaminantes (gases, humos, olores, artrópodos, etc.) que afecten a puntos de captación de aire al interior o directamente difundirse a las diferentes estancias y recintos del edificio.

- Determinadas salas, como zonas de reprografía, cocinas, almacén de productos químicos, deben mantenerse en depresión (a presión negativa en relación con la presión atmosférica exterior) respecto al resto del edificio y, si es preciso, con sistemas de tratamiento de aire específicos. Por tanto, instalar extractores localizados en las fuentes de contaminación.

Materiales y productos

Utilizar todas las pinturas y barnices de exterior con bajo contenido de compuestos orgánicos volátiles (COVs) en el producto listo para su empleo. Todas las pinturas y barnices de base agua (BA), es decir, que contienen agua en lugar de disolventes orgánicos para regular su viscosidad, cumplen con la limitaciones exigidas en cuanto al contenido de compuestos orgánicos volátiles.

Por otro lado las etiquetas ambientales ISO Tipo I (Etiqueta Ecológica Europea, Distintiu de Garantía de Qualitat Ambiental) o Tipo III representan la limitación del contenido de pigmentos blancos, compuestos orgánicos volátiles (COV), hidrocarburos aromáticos volátiles, metales pesados y sustancias peligrosas.

Utilizar aislantes térmicos con bajas emisiones de compuestos orgánicos volátiles (COVs). Los aislantes térmicos clase M1 según la certificación emitida por RTS cumplen determinados requisitos en cuanto a emisiones de COVs.

Emplear tableros de madera con bajo contenido en formaldehído clase E-1, en elementos como mobiliario de cocina y baño, puertas, mamparas, tabiques, encimeras, base para cubiertas, revestimientos interiores de bajo cubierta, suelos, etc.

Tener en cuenta que la manipulación o instalación de materiales interiores no inertes en contacto con el aire pueden aportar sustancias nocivas al aire, por ejemplo fibra de vidrio deteriorada que genere fibras en suspensión. Por tanto, emplear materiales interiores en contacto con el aire totalmente inertes, utilizando material no poroso para evitar la acumulación de bacterias, hongos o huevos de insectos y resistentes a las futuras operaciones de limpieza y desinfección, que habrán de llevarse a cabo periódicamente. Al no utilizar material poroso se evita la contaminación fúngica del falso techo en caso de que se produzcan derrames de las conducciones de agua o infiltraciones del exterior.

El revestimiento interior de conductos deberá ser resistente a la acción agresiva de los productos de desinfección y la acción mecánica de las operaciones de limpieza a las que se le sometan.

Realizar un mantenimiento de la arena de los patios de centros escolares y parques infantiles para evitar su descomposición tras el uso continuado durante años en partículas ultrafinas.

Control de la construcción

Proteger los materiales almacenados para que no se contaminen durante el uso de pinturas, disolventes, emisiones de partículas, etc.

Colocar los elementos porosos (moquetas, paneles de madera, etc.) después del pintado de superficies para evitar la absorción de contaminantes. Estas sustancias pueden reemitirse al aire interior con el paso del tiempo.

Proteger los sistemas de ventilación durante la etapa de construcción para que no capten el polvo y otras sustancias perjudiciales. En el caso de instalar filtros, colocarlos inmediatamente antes de la ocupación del edificio.

Ventilar el edificio terminado antes de su ocupación, al menos siete días para eliminar contaminantes (polvo, COVs de pinturas, etc.).

Uso

Ventila lo máximo posible durante y después del uso de productos químicos.

No usar productos de limpieza con aroma.

 

EDIFICIOS EXISTENTES

Ubicación del edificio

En caso de que los sistemas de admisión de aire exterior recojan vientos dominantes contaminados, ver si es posible su reubicación de forma que queden alejadas de focos de contaminación, así como de zonas ajardinadas y de torres de refrigeración cercanas. No deben estar próximas a cuartos de basuras o residuos y a almacenes de productos químicos.

En edificios de uso público, se recomienda adaptar o disponer de un equipamiento específico de purificación del aire, conforme a la última actualización del RITE, en base al tipo de calidad del aire exterior del edificio (ODA) y las exigencias de calidad de aire interior que debamos cumplir en función del tipo de edificio de que se trate (hospital, oficina, cines, garajes...)

Distribución de espacios

Si es posible, separar y aislar espacios contaminantes (baños, cocinas, garajes, salas de máquinas, etc) de las estancias habitadas.

Si se realiza la modificación del proyecto original, tener en cuenta que la compartimentación de espacios que fueron proyectados diáfanos suele constituir un problema habitual que afecta a los sistemas de ventilación y aire acondicionado.

Instalaciones e infraestructuras del edificio

Plenums: realizar un control periódico e higienizar en caso necesario. También evaluar si debe sustituirse por otro sistema de conducción de aire.

En el caso que hayan instalaciones de ventilación y/o acondicionamiento del aire, se debe realizar un adecuado mantenimiento de las mismas. Debe revisarse aspectos como aportes, renovación, recirculación, humidificación, filtros, limpieza, etc. Por ejemplo, la humedad es un factor potenciador de contaminación microbiana, fúngica y de ácaro. Por tanto, pueden suponer un importante problema higiénico. En caso de que exista humidificación por pulverización sustituirla por otro sistema.

En caso necesario, realizar la higienización en los sistemas de ventilación y aire acondicionado para eliminar la suciedad y los contaminantes presentes mediante la limpieza de los mismos, pudiendo completarse con un tratamiento de desinfección, si se precisase.

Instalaciones de agua: Debe tenerse en cuenta si existe presencia de instalaciones que transfieren agua al aire y que estén considerados dispositivos de riesgo por legionelosis como torres de refrigeración, condensadores evaporativos, humectadores y equipos de enfriamiento evaporativo.

Otras instalaciones (cuarto de basuras o conductos de recogida de residuos urbanos, depósitos de combustibles, instalaciones de transporte vertical y comunicación entre plantas, zonas de aparcamiento y almacenes o salas de usos especiales, etc.):

- Tenerlas en cuenta por si estuvieran afectando a los sistemas de ventilación y acondicionmaiento del aire ya que pueden emitir contaminantes (gases, humos, olores, artrópodos, etc.) que afecten a puntos de captación de aire al interior o directamente difundirse a las diferentes estancias y recintos del edificio.

- Comprobar que determinadas salas, como zonas de reprografía, cocinas, almacén de productos químicos, se mantienen en depresión respecto al resto del edificio y, si es preciso, que disponen de sistemas de tratamiento de aire específicos. En caso necesario, instalar extractores localizados en las fuentes de contaminación.

Materiales y productos

En caso de tener tableros de madera en elementos como mobiliario de cocina y baño, puertas, mamparas, tabiques, encimeras, revestimientos interiores, etc. con alto contenido en formaldehído, sustituir éstos por tableros de madera con bajo contenido en formaldehído clase E-1.

Sustituir los materiales interiores no inertes en contacto con el aire ya que pueden aportar sustancias nocivas al aire, por ejemplo fibra de vidrio deteriorada que genere fibras en suspensión. Sustituir por materiales interiores en contacto con el aire totalmente inertes, utilizando material no poroso para evitar la acumulación de bacterias, hongos o huevos de insectos y resistentes a las futuras operaciones de limpieza y desinfección, que habrán de llevarse a cabo periódicamente. Al no utilizar material poroso se evita la contaminación fúngica del falso techo en caso de que se produzcan derrames de las conducciones de agua o infiltraciones del exterior.

El revestimiento interior de conductos deberá ser resistente a la acción agresiva de los productos de desinfección y la acción mecánica de las operaciones de limpieza a las que se le sometan. En caso que no lo sea, valorar la sustitución de los conductos.

Realizar un mantenimiento de la arena de los patios de centros escolares y parques infantiles para evitar su descomposición tras el uso continuado durante años en partículas ultrafinas.

Uso

Ventila lo máximo posible durante y después del uso de productos químicos.

No usar productos de limpieza con aroma.