HCFC, PFC, HFC, CFC

Los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), los perfluorocarbonos (PFC), los hidrofluorocarbonos (HFC) y los clorofluorocarbonos (CFC) son sustancias que, al ser emitidas, disminuyen la concentración de ozono en la estratosfera en mayor o menor grado. Se agrupan bajo la denominación “Sustancias que agotan la capa de ozono” (SAO).

La capa de ozono estratosférico absorbe la radiación ultravioleta de alta frecuencia por lo que su disminución es muy perjudicial para la vida en la tierra. El desarrollo de una normativa específica ha permitido la práctica eliminación de la producción y consumo de CFC y, de forma más progresiva de HCFC (hasta el año 2025); sin embargo, están siendo sustituidos por determinados gases fluorados (HFC, PFC) que también producen problemas ambientales.

 

   FUENTES

Estos compuestos químicos se originan en dos tipos de fuentes: las antropogénicas (resultado de actividades humanas) y las naturales.

FUENTES ANTROPOGÉNICAS

Equipos de refrigeración y aire acondicionado

Los clorofluorocarbonos (CFC) fueron utilizados en refrigeradores y acondicionadores de aire. A partir de su prohibición fueron sustituidos por los hidroclorofluorocarbonos (HCFC), y actualmente éstos están siendo reemplazados por los HFC, ya que hasta 2015 sólo se permite su uso para el mantenimiento de equipos de refrigeración y aire acondicionado.

Aerosoles, disolventes, espumas aislantes

Los CFC también se usaron como propulsores de aerosoles, disolventes y expandentes en la fabricación de espumas sintéticas, con la consiguiente liberación en el ambiente hasta su prohibición. Actualmente se han sustituido por HFC. Únicamente se permite el uso de HCFCs como disolventes en aplicaciones específicas.

Protección contra incendios

Actualmente está prohibida la recarga de equipos de extinción de incendios basados en HCFC. Los perfluorocarbonos (PFC) eran empleados en el pasado como extintores de incendios.

Sector electrónico, industria cosmética y farmacéutica

Los PFC se emplean frecuentemente en el sector electrónico (limpieza de láminas de silicio), así como en la industria cosmética y farmacéutica (extracción de productos naturales).

   EFECTOS

EFECTOS SOBRE LA SALUD

Los clorofluorocarbonos (CFC), actualmente prohibidos, tienen el máximo Potencial de Agotamiento de Ozono (PAO), de valor 1. Los hidroclorofluorocarbonos (HCFC) tienen un PAO menor (de 0.005 a 0.520), por lo que se han utilizado como transición de los CFC a los los hidrofluorocarbonos (HFC), de PAO 0, aunque están incluidos entre los seis gases principales de efecto invernadero en el Protocolo de Kyoto. Comparativamente, los HFC tienen un PAO mucho mayor que el dióxido de carbono (CO²) debido a que permanecen en la atmósfera durante largo tiempo (hasta 264 años para el HFC-23).

El 90% del ozono se concentra en las capas superiores de la atmósfera, entre 10 y 50 km de altura (estratosfera) donde filtra las radiaciones ultravioleta. La reducción de la capa de ozono hace que estas radiaciones afecten al ADN, causando cáncer de piel y cataratas, entre otras enfermedades.

EFECTOS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE

A pesar de la regularización de las SAO, la emisión en el pasado de CFC y su larga permanencia en la atmósfera han producido una reducción muy importante de la capa de ozono estratosférico. Esto ha conllevado el aumento de las radiaciones ultravioleta que originan la disminución de la producción vegetal, del plancton y de la producción pesquera.

  REGLAMENTACIÓN

Protocolo de Montreal (controla en la actualidad noventa y seis productos químicos).

Reglamento (CE) nº 1005/2009 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de septiembre de 2009, sobre las sustancias que agotan la capa de ozono.

Reglamento (CE) nº 842/2006, de 17 de mayo, sobre determinados gases fluorados de efecto invernadero.

Reglamento (CE) nº 1494/2007 de la Comisión de 17 de diciembre, sobre la forma de etiquetado de los productos y aparatos que contengan determinados gases fluorados.

Reglamento (CE) nº 1516/2007 de la Comisión de 19 de diciembre por el que se establecen los requisitos de control de fugas estándar para los equipos fijos de refrigeración, aires acondicionados y bombas de calor que contengan determinados gases fluorados de efecto invernadero.

Ley 34/2007, de 15 de noviembre, de calidad del aire y protección de la atmósfera.

   ALGUNOS CONSEJOS

Evita consumir sustancias (desodorantes, ambientadores) en spray.

Toma el sol con precaución y protégete convenientemente contra las radiaciones ultravioleta. La recuperación de la capa de ozono no se prevé hasta 2050, estando actualmente muy deteriorada.

Realiza un adecuado mantenimiento de los equipos de refrigeración y climatización para minimizar fugas. Los equipos únicamente pueden ser recargados con HCFC regenerados hasta el 2015; en el caso de equipos que usan CFC, se debe cambiar el tipo de refrigerante o sustituir el equipo.

Es obligatoria la recuperación y gestión de los refrigerantes estando totalmente prohibido su emisión a la atmósfera, así como el control anual de fugas en sistemas que empleen más de 3kg de refrigerante.

 

Referencias

Buldair (ADEME (Agencia Francesa de Medio Ambiente y Gestión de la Energía).
(http://www.buldair.org/taxonomy/term/130)

Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Gobierno de España.
(http://www.magrama.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/atmosfera-y-calidad-del-aire/)


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