Dióxido de Azufre (SO²)

El dióxido de azufre, cuya fórmula química es SO², es un gas presente en la atmósfera como resultado de la combinación de azufre y oxígeno y su vida media es de dos a cuatro días. El dióxido de azufre es un gas incoloro que, en altas concentraciones tiene un olor fuerte y penetrante que produce irritación de ojos y vías respiratorias. Asimismo, se trata de uno de los principales contaminantes que forman parte de los procesos de acidificación.

El dióxido de azufre es el compuesto principal en la fabricación de ácido sulfúrico.

 

 

   FUENTES

Este compuesto químico se origina en dos tipos de fuentes: las antropogénicas (resultado de actividades humanas) y las naturales.

FUENTES ANTROPOGÉNICAS

La combustión del carbón es la fuente antropogénica más importante, seguida por las emisiones del petróleo.

Combustión de combustibles fósiles

Es la principal fuente de producción de SO². El carbón y los derivados del petróleo presentan azufre en su composición, el cual, durante los procesos de combustión, se combina con el oxígeno dando lugar al dióxido de azufre.

Existen múltiples pequeñas fuentes fijas y móviles donde tienen lugar procesos de combustión, tales como las calefacciones domésticas o los vehículos diésel (desde 2007, en España se han reducido significativamente las emisiones de SO² procedentes del transporte).

Por otro lado, existen fuentes puntuales importantes tales como las centrales térmicas donde se produce electricidad mediante la combustión de carbón, petróleo o gas natural. El transporte marítimo también constituye una importante fuente de emisiones de SO², producidas por la combustión de fuel, diésel de uso marítimo y gasóleo de uso marítimo.

Procesos industriales

Durante las operaciones de refinado del petróleo para producir derivados comercializables se emite dióxido de azufre. Este compuesto también se usa como base para la fabricación de ácido sulfúrico. Asimismo, durante la obtención y tratamiento de metales no férreos tales como cobre, cinc, plomo, níquel (metalurgia no ferrosa), se liberan importantes cantidades de SO².

Además, el dióxido de azufre tiene muchas aplicaciones industriales como desinfectante, antiséptico, gas refrigerante o lejía. Debido a sus propiedades antimicrobianas, también se utiliza como conservante en los productos alimenticios (incluido el vino).

FUENTES NATURALES

Actividad volcánica

Las explosiones volcánicas constituyen la principal fuente natural de dióxido de azufre; durante las mismas se pueden almacenar importantes concentraciones cerca de los cráteres.

Procesos biológicos

En los océanos y en los suelos tienen lugar procesos que pueden dar lugar a dióxido de azufre (como la oxidación de compuestos de azufre en la descomposición de plantas) o a SH², que posteriormente se oxida en la atmósfera dando lugar a SO².

   EFECTOS

EFECTOS SOBRE LA SALUD

La exposición a concentraciones elevadas de dióxido de azufre puede producir trastornos o enfermedades respiratorias y aumento de enfermedades cardiovasculares. El SO² es irritante para las membranas mucosas, la piel y tracto respiratorio; al inhalar niveles de concentración de varios cientos de microgramos por metro cúbico de aire, la mayor parte es absorbida a través de las membranas mucosas de la nariz y el tracto respiratorio superior debido a su alta solubilidad.

El dióxido de azufre es precursor del material particulado PM10 y PM2.5 y por lo tanto contribuye a los efectos perniciosos que estas partículas causan sobre la salud; una pequeña cantidad puede unirse a las partículas finas y alcanzar el tracto respiratorio inferior.

Las personas con asma o enfermedades pulmonares o cardíacas crónicas son más vulnerables a la constricción de las vías respiratorias o de los pulmones.

EFECTOS SOBRE EL MEDIO AMBIENTE

El dióxido de azufre sufre reacciones atmosféricas con la humedad del aire (conversión catalítica del SO² y SO³) dando lugar a ácido sulfúrico (H²SO4). Esta sustancia cae a la tierra acompañando a las precipitaciones, constituyendo la lluvia ácida. Los principales efectos se acusan en la vegetación, con amarilleo de las hojas, necrosis y caída de las mismas; además la acidez de la lluvia conlleva la alteración de los suelos y la acidificación de lagos y corrientes con las consiguientes alteraciones ecológicas y pérdida de biodiversidad, a menudo en lugares muy alejados de las emisiones originales. En efecto, los gases acidificantes se dispersan y pueden permanecer en el aire durante varios días y ser transportados a largas distancias, provocando efectos en zonas muy alejadas de su fuente de emisión.

  REGLAMENTACIÓN

Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire.

Directiva 2005/33/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2005, por la que se modifica la Directiva 1999/32/CE en lo relativo al contenido de azufre de los combustibles para uso marítimo.

   ALGUNOS CONSEJOS

Cuando las emisiones de dióxido de azufre resultado de procesos industriales son de cierta importancia, es posible su valorización, usándolo como base para la fabricación de ácido sulfúrico.

La hidrodesulfuración en los derivados del petróleo o los lavados del gas natural permiten la eliminación de estos compuestos antes de su combustión.

En el caso de adquirir vehículos con motor diésel, elige modelos con filtro de partículas Diésel y realiza un adecuado mantenimiento del mismo.

 

Referencias

Department for environment, Food and Rural Affairs. UK Government.
(http://uk-air.defra.gov.uk/documents/What_are_the_causes_of_Air_Pollution.pdf)

Buldair (ADEME (Agencia Francesa de Medio Ambiente y Gestión de la Energía).
(http://www.buldair.org/taxonomy/term/130)

Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Gobierno de España.
(http://www.magrama.gob.es/es/calidad-y-evaluacion-ambiental/temas/atmosfera-y-calidad-del-aire/)

Consellería de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural. Generalitat Valenciana
(http://www.agricultura.gva.es/web/calidad-ambiental/calidad-del-aire)


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