Dióxido de carbono (CO²)

El dióxido de carbono (CO²) es un producto metabólico que se utiliza a menudo como indicador del nivel general de contaminación del aire en relación con la presencia de seres humanos en el interior. Sirve para establecer el correcto funcionamiento de los sistemas de ventilación.

El CO² es un gas incoloro e inodoro que se forma en todos aquellos procesos en que tiene lugar la combustión de sustancias que contienen carbono.

 

 

   FUENTES

En ambientes interiores no industriales sus principales focos son:

  • la respiración humana y el fumar;

aunque los niveles de CO² también pueden incrementarse por:

  • la existencia de otras combustiones (cocinas y hornos de gas y calentadores de queroseno y de gas no ventilados); o

  • la proximidad de vías de tráfico, garajes o determinadas industrias.

Las emisiones de CO² aumentan con el número de ocupantes y con la intensidad de las actividades realizadas.

   EFECTOS SOBRE LA SALUD

El CO² es un asfixiante simple que actúa básicamente por desplazamiento del oxígeno y que a elevadas concentraciones (>30.000 ppm) puede causar dolor de cabeza, mareos, somnolencia y problemas respiratorios, dependiendo de la concentración y de la duración de la exposición.

Es un componente del aire exterior en el que se encuentra habitualmente a niveles entre 300 y 400 ppm, pudiendo alcanzar en zonas urbanas valores de hasta 550 ppm.

El valor límite de exposición profesional (LEP-VLA) del INSHT para exposiciones diarias de 8 horas es de 5.000 ppm con un valor límite para exposiciones cortas de 15 minutos de 15.000 ppm. Estos valores son difíciles de encontrar en ambientes interiores no industriales como son oficinas, escuelas y servicios en general. En la práctica, en estos recintos se encuentran valores de 2.000 y hasta 3.000 ppm.

Si se superan estos niveles puede deberse a una combustión incontrolada, en cuyo caso el riesgo para la salud puede no ser debido al CO² sino a la presencia de otros subproductos de la combustión, principalmente el monóxido de carbono (CO), cuyo límite de exposición es muy inferior (25 ppm).

El dióxido de carbono como indicador de olor

La emisión de CO² en la respiración humana está ligada a la de otros productos procedentes del metabolismo humano (agua, aerosoles biológicos, partículas, alcoholes, aldehídos, etc.) llamados bioefluentes y responsables de la carga de olor por ocupación humana de un local.

Se han realizado estudios con personas a distintas tasas de ventilación.

Existen datos que sugieren que a 600 ppm los individuos más sensibles ya manifiestan quejas y molestias.

En la práctica se acepta que no debe superarse una concentración de 1.000 ppm con el fin de evitar problemas de olor y para que el aire sea considerado aceptable para el 80% de los visitantes del local.

  REGLAMENTACIÓN

Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación. Documento Básico Salubridad Sección 3 Calidad del aire interior.

El Documento Básico establece las condiciones que deben cumplirse para la ventilación de los edificios de viviendas y de los edificios de cualquier otro uso, en los aparcamientos y los garajes.

En concreto, el caudal de ventilación mínimo exigido en viviendas por ocupante es igual a 5 l/s en dormitorios y 3 l/s en salas de estar y comedores.

Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de instalaciones térmicas en los edificios.

Real Decreto 238/2013, por el que se modifican determinados artículos e instrucciones técnicas del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio.

Corrección de errores del Real Decreto 238/2013, de 5 de abril, por el que se modifican determinados artículos e instrucciones técnicas del Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio.

El Reglamento establece las condiciones para ventilación del resto de edificios.

En particular, para el cálculo del caudal de aire exterior establece que "para locales con elevada actividad metabólica (salas de fiestas, locales para el deporte y actividades físicas, etc.), en los que no está permitido fumar, se podrá emplear el método de la concentración de CO², buen indicador de las emisiones de bioefluentes humanos. Los valores se indican en la tabla 1.4.2.3."

( 1 )   (1) Concentración de CO² (en partes por millón en volumen) por encima de la concentración en el aire exterior.

Siendo la categoría de calidad del aire interior (IDA) que se debe alcanzar, como mínimo, en función del uso del edificio o local, la siguiente:

- IDA 1 (aire de óptima calidad): hospitales, clínicas, laboratorios y guarderías.
- IDA 2 (aire de buena calidad): oficinas, residencias (locales comunes de hoteles y similares, residencias de ancianos y de estudiantes), salas de lectura, museos, salas de tribunales, aulas de enseñanza y asimilables y piscinas.
- IDA 3 (aire de calidad media): edificios comerciales, cines, teatros, salones de actos, habitaciones de hoteles y similares, restaurantes, cafeterías, bares, salas de fiestas, gimnasios, locales para el deporte (salvo piscinas) y salas de ordenadores.
- IDA 4 (aire de calidad baja).

Norma UNE-EN 13779:2008. Ventilación de los edificios no residenciales. Requisitos de prestaciones de sistemas de ventilación y de acondicionamiento de recintos.

   ALGUNOS CONSEJOS

Asegúrate de que la ventilación de los espacios interiores es suficiente, en función del número de ocupantes y de las tareas realizadas.

Si la vivienda dispone de un sistema de ventilación conforme a lo establecido en el CTE DB HS3 (híbrido o mecánico), comprueba su funcionamiento, no alteres las condiciones de diseño, y haz las operaciones de mantenimiento necesarias (limpieza de las aberturas, limpieza o sustitución de filtros, comprobación de automatismos de control, etc.).

Si la vivienda no dispone de un sistema de ventilación híbrido o mecánico, abre las ventanas el número de veces y el tiempo suficiente para que se renueve el aire interior.

 

Referencias

Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. "Enciclopedia de Salud y Seguridad en el Trabajo". 1998.

Junta de Castilla y León. "Edificios saludables para trabajadores sanos: calidad de ambientes interiores"

NTP 549: El dióxido de carbono en la evaluación de la calidad del aire interior.
(http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/501a600/ntp_549.pdf)


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